La importancia del Food styling o Fotografía de producto y los ingredientes en la vida real

Como dice el dicho: «La comida entra por los ojos«. Así es, cuando vas por la calle y ves un hombre o una mujer atractiva y que llama tu atención, intentas hacer una movida para entablar una conversación, pedir un teléfono o algo que pueda terminar en un contacto y posiblemente una amistad o hasta en una relación. Tal cual pasa con la comida y los platos que nosotros los cocineros tanto nos esforzamos en elaborar.

Si ordenas un plato del cual no conoces mucho o nada, esperas que te lo sirvan. Y tenlo por seguro que si llega una obra maestra a tu mesa en un plato, ya el cocinero, tiene la mitad de aprobación. Y si además tiene una gran combinación de sabores, ¡Voila! Aprobación total.

El lado artístico de un cocinero no solo va en saber combinar una especia con una salsa, una proteína o tipo de carne con el acompañamiento perfecto, no, también va en la presentación de cada uno de los platos que salen de la cocina. El arte hecho alimento.

Sin embargo, no todo sale solo de unas manos artísticas y con signos de trabajo, cicatrices de cortadas y estampas de quemaduras de hornos y aceites, estas obras de arte salen de una excelente materia prima, de unos ingredientes con los que podamos hacer maravillas y así deslumbrar a nuestros comensales con ese conjunto de características que hacen finalmente que un plato luzca perfecto y sepa delicioso.

Recientemente dirigí, desde mi rol de chef y cliente, la sesión de fotografía de un catálogo de productos para la compañía en la que trabajo, Atlantic FS (www.atlantic.la). Dos días de arduo y largo trabajo en los que desde el arroz japonés para el sushi hasta salmón entero fresco proveniente de Chile, fueron los protagonistas.

Como cocinero, restaurantero y amante de la buena mesa que soy, siempre he procurado tener a mi alcance la mejor materia prima posible. Si veo un magazine de productos elaborados con buena fotografía, buenos ingredientes, elijo adquirirlos y llegan a mi restaurante productos iguales a los ofrecidos en el catálogo, la confianza que estoy desarrollando con mi proveedor, es del más alto nivel. Pero esto no solo es a nivel de restaurantes y servicios industriales de alimentos, también sucede en nuestras casas. Todos los días recibimos catálogos de los almacenes de cadena, correos electrónicos y promociones donde la fotografía cada vez juega un papel más importante para corroborar la alta calidad de lo que nos ofrecen para consumir día a día en casa.

Pescados enteros, filetes, langostinos, cortes de Certified Angus Beef, lomos de cerdo, salsas y un sin número de productos de alto contraste con los fondos, los colores de los ingredientes, los tamaños y la geometría, se confabularon para generarnos más hambre a todos los implicados en la producción, haciéndonos reflexionar sobre la importancia de contar con una buena materia prima para garantizar el buen resultado de un plato final.

Me gusta hablar sobre este tema porque muchas veces cuando vemos la publicidad de los mercados nos descrestan ingredientes brillantes y lindos que provoca morderlos. Pero a la hora de comprarlos, todos se convierte en una simple foto y lo que llevamos a casa no tiene nada que ver con lo que vimos en la publicidad. En mi opinión esto no se debe tolerar. Todos merecemos una buena materia prima y tener esas ganas de cortar los pimentones más bonitos en la tabla, las carnes de mejor consistencia, el brócoli más verde y que al mirarlo se nos haga agua la boca soñando a qué nos va a saber.

Espero que siempre busquen los mejores ingredientes, ustedes mismos y sus comensales agradecerán una deliciosa cena o un simple plato para picar y compartir y querrán siempre repetir. Lo que empieza bien, termina bien y la buena cocina empieza con unos buenos ingredientes.

¡Buen apetito!

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